Un hombre llamado Arturo regresa sorpresivamente a su casa tras diez años trabajando fuera. Su llegada no es bien recibida por una mujer, quien le reclama por haber renunciado y volver sin dinero. Ella le exige inmediatamente 400 mil para un negocio, acusándolo de haber gastado grandes sumas que él envió durante su ausencia. Cuando él se defiende cuestionando esos gastos, la tensión escala. La mujer, al ver que no obtendrá el dinero, le ordena que se marche y le niega el derecho a quedarse, dejando el conflicto familiar sin resolver y su futuro en el hogar en peligro.