Un hombre, aparentemente llamado Rocha, se lamenta por haber llegado tarde para salvar a alguien llamado Soni y su madre, a quienes no encuentra en los cementerios. Ordena a su equipo que amplíen la búsqueda y que investiguen a Bruno, un proveedor, y a otro llamado Emilio, con la intención de arruinarlos. Mientras tanto, en otro lugar, una niña vende postres llamados 'tembleque'. Un cliente mayor siente una conexión con la niña, recordando a su hija Soni, a quien extraña, pero nota la diferencia de edad. El hombre recibe su tembleque y la niña lo dirige a una mesa con azúcar.