Renata, directora del Departamento de Inversiones, enfrenta acoso laboral y presión para renunciar después de ser humillada por otra mujer de su pasado. Aunque Renata se niega a arrodillarse y suplicar por su trabajo, finalmente cede para evitar perderlo. El CEO Alejandro interviene, confirma la sanción contra Renata: un descenso en su puesto y descuentos salariales. Sin embargo, cumple su promesa de contratar a Camila, quien entrenaba en la empresa. El episodio termina con Renata enfrentando las consecuencias y el equipo del departamento siendo enviado a casa temprano, dejando abierta la incógnita sobre el futuro inmediato de Renata en la compañía.