Camila lucha por cubrir los gastos médicos de su madre antes del viernes para evitar su alta hospitalaria. Aunque Alejandro la contrató y ella rechaza su dinero, acepta trabajar en tres empleos para pagar la deuda. Mientras tanto, Alejandro enfrenta tensiones en su círculo laboral y social, especialmente cuando reprende a una subordinada con conexiones influyentes. En una reunión, se revela que el éxito en inversiones depende más de conexiones que de capacidad, y se insinúa la dificultad para entrar en ese mundo sin respaldo. El episodio termina con Alejandro sorprendido al ver a Camila en un entorno inesperado, planteando dudas sobre su situación actual.