Alejandro recibe el reporte médico que confirma que Camila está embarazada, lo que explica sus recientes malestares. Sin embargo, la tensión se intensifica cuando una persona confronta a Camila con hostilidad, dudando de su embarazo y amenazándola. La situación escala al punto en que Camila se desmaya y todos piden ayuda urgente, intentando ocultarla y limpiar cualquier evidencia. Mientras Alejandro y otro hombre llamado Julián se dirigen al lugar, queda en suspenso qué consecuencias traerá esta crisis y cómo afectará la protección de Camila y su embarazo.