Al inicio del episodio una jugadora recibe la mascota SSS Itzel, la Zorra de Nueve Colas, pero otros jugadores la ridiculizan por su bajo poder y por ser sólo una fuente de suerte. Pronto ocurre un terremoto y una transmisión avisa que el juego se ha fusionado con la realidad: morir en el juego significa morir en la vida real. La protagonista despierta convertida en su avatar y conserva su equipo y mascota, pero en el caos su abuela desaparece. Decide conseguir las siete llaves para traerla de vuelta, con la vida real en juego.