En la herrería, varios jugadores suplican al viejo herrero que forje equipo con fragmentos legendarios del Abismo y licor de lava; el maestro, renuente, cambia de actitud al ver los materiales. Al intentar forjar, la energía maligna sobrepasa la piedra rúnica y el horno amenaza con explotar. Cuando Itzel no puede controlarlo, la mascota mágica activa la pasiva "Bendición de la Suerte", provocando una fusión perfecta e inesperada. La forja culmina con la obtención de la Hoja Demoníaca, arma legendaria con Despertar Demoníaco; el poseedor declara: "Con esto... ¡lo mataré!", dejando en suspenso si la cumplirá.