En este episodio, Eva enfrenta una amarga confrontación con una familiar que la acusa de la desgracia en la familia Cabello, incluyendo revelaciones sobre la infidelidad y abuso de su padre que la dejaron sorda. La tensión aumenta cuando Eva defiende su dignidad y decide romper toda relación con la familia. Paralelamente, Emilio cancela por centésima primera vez la solicitud de divorcio, lo que sorprende a Eva, quien ahora espera que él tome la iniciativa para avanzar. Sin embargo, ella mantiene su decisión firme: esta vez quiere el divorcio y no seguirá cediendo.