Teresa, abrumada por el acoso en línea, intenta suicidarse en la azotea, pero su novio Emilio la detiene a tiempo y se abrazan llorando. Ambos expresan su amor sincero y planean un futuro juntos, soñando con llamar Estrella a su eventual hija, símbolo de su unión. Sin embargo, la calma se rompe con la presencia de un certificado de divorcio, que anuncia una separación definitiva. El episodio cierra con la promesa de que la persona que se va nunca regresará, dejando un duro conflicto por resolver entre el amor y la ruptura inminente.