Emilio cuida a una mujer inconsciente con una fractura leve mientras reflexiona sobre un pasado peligroso y su responsabilidad en lo ocurrido. Eva, su esposa, se siente dolida y rechaza que Emilio salvara antes a otra persona durante un incendio, cuestionando su lealtad. La tensión aumenta cuando él niega haber escuchado sus gritos, revelándose que ocultó una lesión grave. Eva lo confronta y le exige una demostración de arrepentimiento, pero Emilio la rechaza antes de irse. El episodio termina con la relación al borde del quiebre y una decisión pendiente entre ellos.