Emilio está atormentado por recuerdos y sueños en los que Eva aparece como quien lo salvó, aunque eso contrasta con su realidad. Eva, decidida a impedir que Emilio regrese con otra mujer, vive angustiada por comentarios que lo afectan. Mientras Emilio intenta cancelar la solicitud de divorcio y busca un respiro alejándose con Teresa, la tensión crece. Al despedirse, Emilio y Eva reconocen que no volverán a verse, dejando abierta la incertidumbre sobre su relación y las decisiones que tomarán a continuación.