Una mujer ordena preparar un asedio contra el Grupo Rivera para que Ignacio, apodado Nacho, presencie su caída. En medio del conflicto, una confrontación estalla cuando Ignacio intenta renunciar, frustrado por un bono de fin de año, pero una persona lo reprende recordándole sus orígenes en un orfanato y lo acusa de ser un falso heredero sin lazos de sangre. Ignacio responde que esa falsedad nunca será real, lo que provoca una discusión tensa que termina con una mujer que defiende a otro personaje, Lucho, y reprocha haber sido insultado de manera irrespetuosa. El episodio concluye con el conflicto sin resolverse, dejando en el aire la inminente lucha por el control del Grupo Rivera.