En la fiesta de la empresa, el protagonista gana la casa rodante de lujo, pero cede bajo presión a cambiarla por diez toneladas de carbón con su colega Amaya, quien llora en el podio. Ante un apocalipsis de frío extremo y zombis, Amaya huye con la casa rodante, pierde gasolina y es atacada. El protagonista sobrevive con el carbón y acumula suministros, pero es saqueado por vándalos alertados por Amaya. Bajo amenaza y orden del jefe, debe entregar la casa rodante a cambio del carbón. Consciente del peligro, comienza a vender la casa para obtener dinero rápido y protegerse, mientras Amaya lo desafía con rencor.