En medio de un mundo congelado y una infección zombi, la protagonista recibe una videollamada de Amaya, una mujer que vive cómodamente en una mansión y presume su buena vida. Mientras Amaya se molesta porque no responde, la protagonista descubre que su espacio fresco mantiene sus alimentos intactos. Tras preparar su desayuno, rememora la traición de Amaya y se prepara para protegerse. Al revisar la seguridad, nota una marca roja en su auto con un mensaje sobre suministros. La protagonista se da cuenta de que su refugio está siendo vigilado, aumentando la amenaza inmediata sobre su seguridad.