Violeta está embarazada y vive bajo la estricta vigilancia de su abuela, quien controla su dieta con la ayuda del Doctor Ríos. Su esposo, Esteban, parece distante, revelando que solo se casó para cumplir con la abuela y mantener a sus tres hijos. La tensión crece cuando Violeta y Esteban enfrentan la incomodidad del embarazo: él sufre episodios de náuseas inexplicables, que luego el doctor identifica como síndrome de Couvade. El episodio termina con la incertidumbre de cómo afectará a ambos esta situación mientras la relación y el futuro de la pareja siguen en suspenso.