Violeta, embarazada de trillizos y recién casada, enfrenta rechazo en su nuevo trabajo en Grupo Navarro por su bajo nivel académico y embarazo. Sus compañeros la presionan para renunciar y amenazan con acusarla de robo para justificar su despido. A pesar de realizar solo un día de trabajo, se le exige pagar daños por 240 dólares. Durante la investigación aparece una madera de áloe, objeto personal de Esteban, que sugieren fue robado por Violeta. En medio del conflicto y acusaciones, Violeta sufre un dolor intenso, dejando su situación en la empresa y su futuro inciertos.