Violeta Aguilar enfrenta la difícil situación de ser asignada por el Sr. Navarro a un puesto cercano a él, a pesar de solicitar un lugar más alejado debido a su embarazo. Sus compañeras cuestionan su presencia y sugieren que podría tener vínculos con Navarro, lo que ella niega firmemente. Mientras recibe finalmente tareas concretas, Violeta se compromete a mantenerse firme y no renunciar ante las presiones veladas de otras empleadas. El episodio termina con Navarro y Violeta planificando un próximo paso relacionado con una mujer desaparecida hace cinco meses, dejando en suspenso la conexión entre ellos y las intenciones de él.