En este episodio, Irene acusa ante un magistrado a Esteban de secuestrar y violar a su hija, exigiendo justicia. Esteban niega las acusaciones y pide pruebas, pero los testigos presentes niegan haber visto algo. La falta de evidencia lleva al juez, claramente parcial y a favor de Esteban, a ordenar que Irene y su hija sean expulsadas y castigadas con azotes. La madre denuncia la corrupción del juez mientras la situación se agrava. El episodio termina con la hija, Sofi, desaparecida, aumentando la urgencia y tensión en la búsqueda de la verdad y justicia.