Mía regresa renovada y enfrenta el rechazo inmediato de Luna, quien no puede creer que una pueblerina como ella haya cambiado tanto. Celosa, Luna planea arruinarle la reputación, difundiendo rumores sobre la vida nocturna de Mía y posibles embarazos. Enfrentando acusaciones y chismes, Mía se defiende con firmeza y castiga a una de sus difamadoras, causándole una lesión que podría ser definitiva si no recibe atención inmediata. El episodio termina con Mía decidida a concentrarse en sus estudios, dejando abierta la incógnita sobre cómo responderán sus enemigos a esta reacción.