En este episodio, una mujer se resiste a regresar, decidida a no volver y aún dispuesta a morir antes que ceder. Otro personaje insiste en que debe asumir el puesto de presidenta para garantizar que el funeral de su padre sea respetado y grandioso, a pesar del peligro que implica. La amenaza proviene del Templo del Abismo, una organización oscura liderada por un amigo cercano, capaz de eliminar a sus enemigos con facilidad. La mujer se niega rotundamente, prefiriendo enfrentarse a ese peligro por su cuenta, mientras quienes la rodean intentan disuadirla, intensificando la tensión antes de la crucial junta directiva.