Ana desafía a Eva, una bailarina embarazada que insiste en unirse al grupo folclórico a pesar de las críticas por su condición. Eva se muestra confiada en sus habilidades y promete demostrarlo bailando El espíritu del pavo real, una danza antigua perdida por 3000 años. La tensión crece cuando Ana acusa a Eva de arrogancia y duda de su capacidad, mientras Eva defiende que estar embarazada no es una limitación ni una discapacidad. El episodio termina con Eva preparándose para su demostración, dejando en el aire si logrará ganarse un lugar en el grupo.