Una mujer se somete a una inyección genética que mejora notablemente su fuerza y capacidad de sanación, incluso recuperándose de una herida de bala. Sin embargo, durante el proceso, un sistema automatizado detecta que está viva y rechaza su recolección, indicando que no cumple con el estándar para objetos inanimados. Mientras ella se recupera y reflexiona sobre los efectos de la inyección, un sonido inesperado la alerta y plantea una nueva inquietud. El episodio concluye con la incertidumbre sobre esta señal y las posibles consecuencias de su cambio físico.