Santi agradece a Nuria por ayudarle con unos planos, pero revela que no puede invitarla a cenar porque debe ahorrar para la dote. En el dormitorio donde vive con otros trabajadores, Jaime se queja del mal estado del lugar mientras Santi intenta ayudarlo a ordenar. Durante la comida, se genera un conflicto por el desorden y falta de respeto en el espacio común. La tensión aumenta cuando aparece Tania, la novia de Santi, sorprendiendo a todos. Santi responde desafiante a la situación, dejando el episodio con una confrontación abierta que promete continuar.