Jaime desafía a Santiago, enfrentándose en una peligrosa apuesta con una ruleta rusa que decide la vida o la muerte. Jaime exige que no lastimen a Nuria, otra persona en la escena, a cambio de su propia seguridad. El juego se vuelve tenso cuando se revela que la ruleta está trucada y Jaime es víctima de una trampa. En medio de la confrontación, Santiago y sus hombres ordenan matarlo, mientras Nuria intenta mantener la calma. El episodio termina con un momento crítico de incertidumbre y amenaza inminente sobre la vida de Jaime.