Una oficinista reencarnada como la princesa menor de un reino donde las mujeres dominan enfrenta su primer reto: gastar un millón de monedas de oro para fortalecer a uno de sus cuatro esposos orcos, quienes dependen de su apoyo para controlar su violencia innata. Mientras descubre que la princesa original murió envenenada por uno de ellos, surgen tensiones por la escasez de suministros militares debido a que ella priorizó el gasto en Fermín, uno de sus esposos. Decide proteger y gastar sus recursos en sus hombres, marcando un cambio en la dinámica de poder, mientras la amenaza a su posición aún persiste.