La Princesa Luna gasta 10 millones para comprar un elixir que salvará a su prometido Gael, desatando asombro entre quienes dudaban de su decisión y su enorme fortuna, aparentemente heredada de don Enzo. Ignacio, uno de sus seguidores, jura lealtad total a la princesa, reforzando su liderazgo. Sin embargo, surge la incertidumbre sobre el origen real del dinero. Mientras tanto, otra mujer acusada de ser inútil trama exponer el peligro del elixir, convocando nobles y medios para revelar el deterioro de Gael y arruinar la reputación de la princesa y su prometido ante toda la capital.