En una subasta crucial, la Princesa Luna apuesta todo su oro para comprar el Elixir de la Paz, una sustancia que puede calmar a cualquier orco enfermo, pero sus rivales dudan de su poder adquisitivo y la subestiman. Alguien más intenta cambiar el elixir legítimo por un veneno peligroso, confiando en que ella no podrá competir. Sin embargo, Luna sorprende a todos al ganar la puja con una oferta exorbitante de diez millones, decidida a salvar a Gael, uno de sus esposos orcos, enfrentándose a la incredulidad y la amenaza oculta detrás de la subasta.