Ansel sorprende a Celian con una propuesta inesperada: quiere que sea su novia. Esto provoca la burla de otros, que acusan a Ansel de usar el dinero de Timea, una joven rica, para comprar regalos a Celian, cuyo origen humilde es señalado con desprecio. Celian enfrenta la humillación y defiende su dignidad, mientras revela que no permitirá más abusos ni manipulaciones. Ansel insiste en una relación con Celian, sugiriendo que juntos trabajen para bajar de peso y superar sus inseguridades. El episodio termina con Celian en la incertidumbre ante esta oferta que promete cambios profundos.