Ansel, el hijo del chófer de la familia Gasper, desafía a Timea, quien controla el carro familiar, exigiendo que no viaje más con ella. Diego intenta forzar a Ansel a disculparse y ceder el auto, pero Ansel se mantiene firme y se niega a moverse, causando tensión entre ellos. Timea menosprecia a Ansel por su origen y la disputa se extiende a sus padres, amenazando con despedir al chofer rival. Mientras la presión sube, Ansel espera una decisión crucial. El episodio termina con la cuenta regresiva que anticipa un momento decisivo aún por revelarse.