Después de meses desaparecido y dado por muerto, Damián, presidente del Grupo Franco, reaparece tras un accidente de auto. Aunque nadie lo había visto en mucho tiempo, ahora está vivo y casado, evidenciado por anillos y certificados que confirman su matrimonio. La familia insiste en que la pareja debe respetar su relación, y Damián entrega anillos para reforzar el vínculo. Al llegar a la empresa, Damián se encuentra con Celina, quien empuja una silla y es presentada como la esposa oficial, desencadenando una confrontación aún no resuelta sobre su presencia y papel en la familia.