En este episodio, una mujer comienza su primer día de trabajo como empleada doméstica en una casa, mostrando dedicación y esfuerzo para cumplir con las exigencias de un señor muy exigente. Aunque enfrenta el descontento de Damián, un hombre que acaba de salir de prisión, ella se esfuerza por cumplir sus órdenes rigurosas. Más tarde, la mujer dona sangre a Damián, quien está débil, y recibe indicaciones médicas para cuidar su salud cuidarse durante tres meses. El episodio termina con ella experimentando un mareo inesperado, dejando en suspenso su estado y las consecuencias futuras.