En este episodio, un hombre de negocios decide ceder el 25% del 30% de acciones de Sara a Katia, recompensando así el esfuerzo de Katia en la empresa. Esta decisión reduce el porcentaje de Sara como vicepresidenta al 5%, lo que genera cuestionamientos sobre la justicia de la medida. Él justifica la cesión destacando la importancia de Katia para el grupo y quiere dar descanso a Sara, quien acaba de regresar y debe firmar los documentos. El episodio termina con la incertidumbre de cómo Sara reaccionará ante esta transferencia inesperada.