Una mujer, accionista mayoritaria del Grupo Guzmán, confronta a otra por no firmar un documento crucial para la empresa. Defiende la integridad y la importancia del grupo sobre las acciones, recordando que el Sr. Guzmán le salvó la vida y que traicionarlo sería inaceptable. Mientras tanto, otra mujer recibe una llamada sobre problemas en la empresa ocasionados por César, a quien planea reprender a su regreso. Se revela que César podría tomar el control del grupo, situación que es vista como una oportunidad para su crecimiento. La escena termina con un familiar instando a que César y su pareja se casen pronto, subrayando la presión familiar y empresarial que enfrentan.