En una firma legal, Laura, que lleva solo un mes trabajando, sorprende a todos al anunciar que ahora es la dueña, desatando confrontaciones con Luna, la fundadora original. Bruno, aliado de Laura, es acusado de ser mantenido y de conspirar para desplazar a Luna injustamente. Mientras la tensión crece, un colega decide devolverle a Luna un favor importante, aumentando el conflicto. En un giro inesperado, Laura realiza un acto drástico en la oficina, solicitando un extraño intercambio de dolor a través de un sistema desconocido, dejando a todos atónitos y el desenlace abierto a la siguiente reacción.