Un grupo de personas es seleccionado para trabajar como camareros en el enigmático Restaurante de la Medianoche, donde deben llegar antes de la medianoche o enfrentarán la eliminación inmediata. Uno de ellos, Carlos, llega temeroso al lugar y encuentra resistencia cuando otra persona en la escena le pide que no se acerque. La gerente y supervisora del restaurante aparece y advierte que los clientes no toleran el ruido, ordenando a todos que obedezcan para sobrevivir. La tensión aumenta cuando el tiempo apremia y la llegada puntual se vuelve crucial para evitar castigos severos.