Catalina enfrenta el rechazo de su abuela Celia, quien le prohíbe visitarla y prefiere que se quede con su madre. Aunque Catalina siempre intentó ganarse el favor de su abuelo Rodríguez, su padre desaprueba que visite la mansión familiar. La llegada de Beatriz, servidora de la abuela, revela tensiones internas: Beatriz critica a la madre de Catalina y muestra su estatus con ropa costosa, generando rivalidad con otra mujer en la casa. Catalina decide preparar un regalo especial para Beatriz, mientras la confrontación entre las mujeres crece y el futuro de Catalina en la familia queda incierto.