Catalina defiende a su madre ante su padre, el General Guzmán, quien considera repudiarla por su enemistad con Clara, una mujer cercana al padre. Catalina también acusa a su abuela de causar la muerte de un hermano. La discusión entre Catalina y su hermana Yolanda sube de tono, con acusaciones y castigos que el padre acepta solo para Catalina. La familia está fracturada por la tensión entre la tradición y las nuevas uniones del padre. La llegada de los tíos Carlos y Fernando interrumpe el conflicto justo cuando Catalina y su madre están al borde de un castigo severo.