Catalina confronta a su abuela acusándola de reprochar injustamente a Yolanda por supuestamente quedarse con sus cosas. La abuela niega la acusación y exige que Catalina mantenga su reputación. Catalina, desconfiada, pide ayuda a una persona cercana para controlar a la abuela durante la conversación. Luego, reconoce que Yolanda no le robó nada, sino que solo guardó sus pertenencias. Catalina decide recuperar sus objetos y también exige traer los objetos valiosos del cuarto de Yolanda a su habitación. El episodio termina con Catalina reafirmando su papel de hermana mayor protectora.