En el taller celestial, un inmortal reclama un descuento en su sueldo porque la bestia registradora no marcó su asistencia; el jefe lo amonesta y exige que trabaje o se vaya. Silvio finge muerte para escaquearse y provoca escándalo: compañeros lo descubren y lo recriminan, mientras otro celebra que contrató un seguro celestial que salvó sus tres mil años de cultivo. El fraude de Silvio queda al descubierto y el jefe amenaza descuentos también en el mundo mortal. Silvio responde: "¿De verdad crees que he estado cultivando en vano?", dejando su revancha pendiente.
En este episodio, Reni enfrenta la presión familiar cuando la madre exige que acepte a Silvio como yerno mantenido a cambio de que atiendan la enfermedad de su esposo. La escena muestra la urgencia médica y la coerción social: si Reni no acepta, nadie en Ríosur tratará al enfermo. Reni defiende a Silvio, reconoce que fue criado inútil por su madrastra y decide darle tiempo; revela que ha vivido mil años y quiere guiarlo en el cultivo. Promete no llamarlo "amor" en público, pero al final susurra "Llámame amor", dejando en suspenso su decisión íntima.
Silvio regresa tras un choque con la bicicleta dañada; una mujer que lo llama 'amor' lo ayuda y la gente lo acompaña hasta casa. En la casa, Reni revela que cocinó sopa todo el día para él y la familia compite por atenderlo, incluida la referencia 'mi suegra cocina, mi esposa hace la sopa', mientras le ofrecen abalone y camarones. Silvio rechaza los platos exagerados, insiste en una vianda simple y evita que lo sobreprotejan. El episodio culmina con la presión familiar para que coma y su negativa; queda pendiente si cederá al cuidado o mantendrá su distancia.
Durante una comida familiar, Silvio sorprende al llamar “mamá” a doña Mía por primera vez, rompiendo la distancia previa. El conflicto inmediato es económico: la familia necesita dinero para el tratamiento del padre y doña Mía entrega los ahorros familiares. Ella delega a Silvio la administración del hogar y le pide que deje los gastos innecesarios. Silvio acepta la responsabilidad y promete asegurar el bienestar de Reni y de la familia; los presentes notan su cambio. Justo entonces llega el padre y dice que vino a verlo, obligando a enfrentar de inmediato las consecuencias de ese nuevo compromiso.
Juana llega a la comida familiar con membresías de casinos nuevos para Silvio. La familia la confronta: acusan a Silvio de perder mucho en apuestas, mencionan a la madrastra que arruinó al 'Silvio original' y explican que sus pérdidas están retenidas en los casinos; también lo señalan por fingir que llevaba a su hijo a clases cuando iba al juego. Tras pedir a Juana que se vaya, intentan impedirle seguir apostando. Silvio aparenta aceptar, pero admite que los casinos nuevos exigen capital mínimo y anuncia que volverá a apostar, dejando pendiente su próximo movimiento.
La familia está al límite por falta de dinero: el señorito Blanco insiste en apostar fuerte y persuade para que le presten más, acepta préstamos y entrega dinero a un hombre en la calle. Su pareja le advierte que el banco no presta y le pide que deje de jugar; él confiesa que finge jugar para sacar plata. Al mismo tiempo piden a Silvi que cambie la cura del padre; al tomarle el pulso concluye que es solo un bloqueo de meridianos, no algo grave. Queda decidir si los préstamos y la maniobra de Blanco resolverán o empeorarán la situación.
Silvi afirma haber curado la grave enfermedad de su padre y retira las máquinas, lo que provoca incredulidad de su madre y de quienes la rodean. El padre despierta brevemente pero cae debilitado; Silvi dice que destapó sus meridianos y que debe preparar una medicina y una píldora de purificación para recuperarlo y reparar su propio cuerpo antes de empezar a cultivarse. Van a comprar hierbas y el herbolario insinúa a la esposa; Julián prepara la medicina. Al final, su pareja la enfrenta: ¿la compra fue una mentira?, y la eficacia de su cura queda en suspenso.
Rafael de Lara, un reconocido médico, llega a una botica con una receta propia y el personal duda de su autoría; él insiste que la escribió. El maestro examina la fórmula y la elogia: un remedio principal directo apoyado por auxiliares bien complementados. Sorprendido por su eficacia, Rafael ofrece comprar la receta; negocian y acuerdan pagar $300,000. Un joven queda a cargo del dinero y aparece otra fórmula para tasar. El episodio termina con la incertidumbre sobre cuánto valdrá la nueva píldora de purificación y si finalmente la venderán.
En este episodio, un grupo descubre una mezcla de afrodisíacos que parece letal y discute si es veneno; el maestro insiste en que las toxicidades se contrarrestan y que la receta es un equilibrio perfecto. El señorito toma la medicina, su cuerpo se regula y anuncia que puede guiar el cultivo; además entrega un remedio a su padre. El padre despierta y queda curado; la familia atribuye la recuperación al 'yerno'. Reni confirma que se casó y presenta al joven, y el padre, sorprendido, exige explicaciones al nuevo yerno, dejando su reacción por resolverse.
En la casa, el suegro confronta a Silvio, el yerno que acabó de curar a su hija, exigiendo divorcio y cuestionando su futuro económico. Silvio responde que tiene un plan: llevar a la familia a cultivar la inmortalidad. La afirmación provoca burlas y desdén, pero su esposa lo defiende y le pide que la lleve de inmediato. La tensión pasa de resentimiento a duda colectiva mientras algunos consideran seguirlo y otros se ríen. El episodio termina con Reni mostrando un cambio inexplicado y preguntando qué le pasó, lo que complica la decisión.