Una niña que recolecta botellas para costear frutas enlatadas para su hermana enferma se encuentra con un hombre generoso que le ofrece dinero para comprar lo que necesita. A pesar de la oferta, ella insiste en venderle las botellas por un precio justo y compra las latas con ese dinero. La niña alimenta a su hermana con las frutas, con la esperanza de que mejore. En la conversación final, expresa su intención de irse para ser adoptada, revelando su deseo de un cambio en su difícil situación familiar, dejando abierta la incertidumbre sobre su futuro.