Una mujer intenta entrar desesperadamente a la casa donde están sus hijos, pero se le impide el acceso. Dentro, la niña Violeta y su amiga Estrella prometen nunca separarse, mientras que la madre, Nuria, lleva a los niños a lavarse. La presencia de esta mujer genera tensión, y un hombre llamado Carlos está involucrado en calmar la situación. Al final, la madre de Violeta aparece llamándola, lo que complica aún más el conflicto familiar y la custodia de los niños, dejando abierta la decisión sobre quién se quedará con ellos.