Violeta enfrenta la presión de su rol como presidenta del Grupo Lago y la falta de la dote prometida a su madre. Polo le entrega una tarjeta negra con una suma millonaria para compensar la deuda y asegura que no se separarán. Mientras sus hijos reconocen a Polo como padre, se revelan datos sobre la hermana gemela de Violeta, separada de ella tras crecer en un orfanato y adoptadas por familias distintas. Se decide invitar a la hermana a la boda de Violeta. Además, se confirma la cercana toma de posesión del nuevo presidente del Grupo Nuno, quien es desconocido públicamente, y Violeta asistirá al evento junto a Polo.