Rami lucha contra su frigidez sexual causada por el trauma de haber visto a su padre ser infiel durante su infancia. El doctor Castro le recomienda terapia de exposición, sugiriendo que busque una mujer que lo domine y eduque para superar su bloqueo, pero Rami rechaza la idea por asco y miedo a convertirse en burla familiar. Presionado por la herencia del Grupo Luján y una antigua promesa familiar, Rami asiste a una fiesta donde Juli regresa. Cuando ella llega, Rami experimenta una inesperada reacción, poniendo en duda sus propias barreras emocionales y físicas.