Carlos regresa cansado del trabajo y se resiste a llevarle sopa de pollo a Laura, que está ocupada. Su familiar le insiste y amenaza si la sopa se derrama. Luego, Carlos recibe dinero de su padre, pero decide guardarlo para Laura y comprarle una casa para que no viva en alquiler. Más tarde, la abuela de Laura aparece preocupada por su salud debido a un dolor menstrual y Carlos promete hacer pagar a quienes le hicieron daño. Aunque le ofrecen un trabajo en el hospital familiar, él lo rechaza. El episodio cierra con Carlos siendo llevado a casa por alguien cercano.