Carlos regresa para asumir la presidencia del Grupo Gómez tras la muerte de su abuela, y su padre le anuncia que debe presidir la ceremonia funeraria y leer el discurso de despedida. Además, sus padres le presentan dos opciones para futuros compromisos matrimoniales arreglados de antemano. Carlos rechaza ambos compromisos y finalmente decide casarse con Irene Almonte, cancelando la otra propuesta. Mientras enfrenta la presión familiar y la responsabilidad de liderar el negocio, Carlos empieza a ordenar los asuntos relacionados con el funeral, dejando en suspenso las consecuencias de su decisión sobre el matrimonio.