Violeta está embarazada y vive con su esposo por obligación para complacer a la abuela. Él muestra preocupación cuidándola, aunque deja claro que su matrimonio es solo por responsabilidad, sin intención de quedarse con nada que no le pertenezca. La abuela decide que el doctor Ríos prepare las comidas de Violeta para cuidar su salud. Durante el episodio, Violeta sufre náuseas y, de forma inesperada, su esposo también las padece. El doctor explica que se trata del síndrome de Couvade, un fenómeno donde el padre siente los síntomas del embarazo. El episodio cierra con la incertidumbre sobre cómo enfrentarán juntos esta nueva situación.