Silvia enfrenta la orden de dejar su puesto de trabajo porque llegará una nueva empleada que lo ocupará. Mientras tanto, surgieron rumores en la empresa sobre si el embarazo de una mujer podría estar vinculado a algún empleado, especialmente al asistente Vargas o al Sr. Navarro, aunque se defiende la idea de que Esteban, un hombre cercano a Silvia, nunca se fijaría en ella por razones superficiales sino por cariño. La nueva empleada, Aguilar, llega con instrucciones estrictas y un salario alto, pero sus tareas reales parecen mucho más simples de lo esperado, generando dudas sobre su verdadera función. El episodio termina con esta incógnita abierta.