Violeta Aguilar, embarazada, es asignada por el Sr. Navarro a un puesto cerca de él en la oficina, lo que genera rumores entre sus compañeros. Frente a las sospechas sobre su relación con Navarro y la hostilidad velada de algunos empleados, Violeta solicita trabajos reales y comienza a demostrar su compromiso. Mientras cumple con sus tareas bajo la vigilancia indirecta de Navarro, surge una conversación sobre una mujer desaparecida de su pasado. Al final, Violeta decide no buscar a esa persona, dejando en suspenso su resolución sobre ese asunto personal.