En este episodio, la Dra. Urias enfrenta la acusación de que su informe es impreciso tras una muerte que una familia insiste fue un asesinato. La madre de la víctima demanda una autopsia para verificar los resultados. Mientras tanto, Urias trabaja hasta tarde en un informe importante sin revelar detalles, y recibe una invitación de Gonzalo para que visite a su familia, indicando una conexión personal emergente. El episodio termina con la expectativa de que la autopsia revele la verdad oculta y con la protagonista enfrentando una decisión crucial sobre su reporte y su vida personal.