Amara llega a la casa de Gonzalo Dali, tío de Damián, para buscar a su esposo, recientemente casada y forense, lo que Damián menosprecia. Damián niega su matrimonio y rechaza su entrada, acusándola de mentir con un acta y una foto falsas. Amara insiste en que su matrimonio es real y quiere ver a Gonzalo. La seguridad intenta expulsarla, pero los presentes reconocen a Amara como la mujer en el acta. La situación se tensa mientras Amara lucha por demostrar su verdad y enfrentarse al rechazo de Damián y su familia.